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Cuánto vencimiento ponerle a una liga de firma, y dónde se escribe de verdad

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Hay dos relojes y conviene no confundirlos. El plazo que obliga es el que el documento dice: el artículo 1804 del Código Civil Federal deja ligado por su oferta a quien fija un plazo para aceptar, hasta que ese plazo expire, y si no se fija ninguno y la otra parte no está presente, el 1806 da tres días más el tiempo del correo. El otro reloj es técnico: en SignSolú la liga de firma caduca a los tres meses del último envío si el documento no se completó, y cada reenvío la renueva. Lo que conviene escribir en una cotización o en un contrato de renta es un plazo corto, de tres a cinco días, por la razón contraria a la que casi todos suponen.

La pregunta sale en todas las rentadoras: «¿cuántos días le pongo a la liga para que no quede colgada?». Detrás hay dos cosas distintas que se llaman igual. Una es cuánto tiempo sigue abriendo la liga. Otra es hasta cuándo queda obligado el que mandó el documento. La primera la decide la plataforma; la segunda, el texto.

El reloj que obliga: lo que diga el documento

El artículo 1804 del Código Civil Federal, leído hoy, es de una línea: «Toda persona que propone a otra la celebración de un contrato, fijándole un plazo para aceptar, queda ligada por su oferta hasta la expiración del plazo». Es decir, el plazo que escribes no es un adorno comercial: es el tiempo durante el que no te puedes echar para atrás.

Eso cambia la intuición. Mucha gente pone treinta días para «darle chance al cliente». Lo que está haciendo es quedarse amarrada treinta días a un precio que puede cambiar: la renta semanal del equipo, el flete, la disponibilidad de la máquina en temporada alta. Un plazo corto no es presión de ventas, es la forma de no quedar atado a una cotización vieja.

Cuatro reglas del Código Civil Federal sobre el plazo de una oferta: con plazo, quien propone queda ligado hasta que expira (1804); sin plazo y a distancia, tres días más el tiempo del correo (1806); el contrato se forma cuando el proponente recibe la aceptación (1807); y si la respuesta cambia algo, es propuesta nueva y el plazo se reinicia (1810)
Artículos leídos el 17 de octubre de 2026 en el PDF de la Cámara de Diputados.

Si no pones plazo

No es que quedes libre: el 1806 rellena el hueco. «Cuando la oferta se haga sin fijación de plazo a una persona no presente, el autor de la oferta quedará ligado durante tres días, además del tiempo necesario para la ida y vuelta regular del correo público, o del que se juzgue bastante, no habiendo correo público, según las distancias y la facilidad o dificultad de las comunicaciones». Tres días más un tiempo de ida y vuelta que hoy nadie sabe medir en un correo electrónico. Por eso conviene escribir el plazo: no por rigor, por no discutir cuánto tardaba el correo.

Cuándo queda cerrado el trato

El 1807 fija el instante: «El contrato se forma en el momento en que el proponente reciba la aceptación, estando ligado por su oferta, según los artículos precedentes». No cuando el otro firma, sino cuando esa firma te llega. Con una liga eso es inmediato, y el acuse lo guarda con la hora. Qué significa que un contrato esté formado está en qué es el perfeccionamiento del contrato.

Si contestan cambiando algo

Entonces el plazo deja de importar, porque ya no hay aceptación. El 1810 dice que el proponente queda libre cuando la respuesta «no sea una aceptación lisa y llana, sino que importe, modificación de la primera», y esa respuesta pasa a ser una propuesta nueva. El cliente que contesta «sí, pero me lo dejas tres semanas en lugar de dos» no aceptó: ofreció otra cosa, y ahora el que tiene plazo para contestar eres tú. El caso completo, con cotizaciones y órdenes de compra, está en orden de compra y cotización aceptada.

El otro reloj: cuánto vive la liga

En SignSolú la liga de firma caduca a los tres meses del último envío si el documento no se completó, y cada reenvío la renueva. Cuando faltan catorce días o menos, el documento pendiente avisa en la cuadrícula del tablero; si la liga ya venció, el que la abre ve que venció en vez de una pantalla de firma. No hay un campo donde el remitente escriba «vence en N días»: la caducidad es la misma para todos y corre sola.

Vale la pena decirlo con todas sus letras porque cambia la respuesta a la pregunta del título: el vencimiento no se le pone a la liga, se le pone al documento. La liga es el sobre; el plazo vive en el texto. Y un documento puede traer un plazo de aceptación de tres días aunque la liga técnicamente siga abriendo durante tres meses.

Plazo del documentoCaducidad de la liga
Quién lo fijaLo escribe quien manda, en el textoLa plataforma: tres meses del último envío
Qué pasa al vencerQuien propuso deja de estar obligado (1804)La liga deja de abrir la página de firma
Se puede renovarMandando una propuesta nuevaSí: cada reenvío reinicia los tres meses
Dónde se veEn el cuerpo del documentoEn el tablero, con aviso a catorce días
Para qué sirveNo quedar atado a un precio viejoQue no queden ligas abiertas para siempre
La caducidad de la liga se leyó hoy en el código de SignSolú (`signingLinkExpiry.ts`, regla del 11 de septiembre de 2026). Los documentos pendientes que ya pasaban de tres meses cuando entró la regla se quedaron sin caducidad.

Por qué conviene corto

Hay dos razones y sólo una es legal. La legal ya está dicha: el 1804 te amarra lo que dure el plazo. La otra es que la gente firma pronto o no firma.

Mediana entre el envío y la firma en cuatro clientes de SignSolú entre mayo y septiembre de 2026: 30 minutos en renta de andamio y cimbra con un firmante, 25 minutos en andamio ligero, 1 hora en una reservación de viaje y 23 horas en plataformas de elevación con dos firmantes
Con un firmante la firma ocurre en minutos; el segundo firmante mueve la mediana a un día.

Las medianas de arriba son de cuatro clientes que mandan a firmar desde el mostrador o desde el patio entre mayo y septiembre de 2026. Media hora, veinticinco minutos, una hora. Lo que mueve el número no es el plazo que trae el documento: es cuántos tienen que firmar. Un documento con dos firmantes salta a veintitrés horas porque el segundo firma al día siguiente.

La lectura práctica es que un plazo de treinta días no compra firmas: compra silencio. El documento que se va a firmar se firma el mismo día; el que no, tampoco se firma en la cuarta semana. Lo que sí mueve la aguja es la cadencia de recordatorios, que es tema de cuando el cliente no firma: recordatorios que funcionan y no de esta página.

Tres a cinco días para una cotización de renta

Para una cotización de equipo, el rango que casi siempre funciona es de tres a cinco días hábiles. Es suficiente para que el cliente consulte con su jefe de obra, y corto para que la máquina no quede apartada por un cliente que ya no va a firmar. Si el equipo es escaso en temporada, conviene además escribir que la disponibilidad está sujeta a existencia al momento de aceptar, porque el 1804 obliga al precio, no al inventario.

Más largo, cuando hay un comité de por medio

Una constructora grande con alta de proveedor y orden de compra no firma en tres días. Ahí el plazo largo se justifica y conviene que el documento diga qué precio se sostiene y cuál no: rentarle equipo a una constructora grande.

Cero plazo: el contrato que ya se negoció

Cuando el documento no es una oferta sino el contrato ya acordado —el cliente pidió el equipo y sólo falta la firma—, el plazo de aceptación sobra y lo que importa es la fecha desde la que corre la renta. Esa discusión está en qué fecha lleva un contrato que empezó a correr antes de firmarse.

Cómo se escribe el plazo

Una línea basta, y conviene que esté arriba, no en el pie. Tres cosas la vuelven útil: una fecha concreta en lugar de un número de días, qué pasa al vencer y a qué queda sujeta la operación.

  • La fecha, no los días. «Esta propuesta queda sin efecto después del 22 de octubre de 2026» no se discute; «válida por cinco días» abre la pregunta de desde cuándo se cuentan y si son hábiles.
  • Qué pasa al vencer. «Vencido el plazo, el precio y la disponibilidad se confirman de nuevo». Sin eso, el cliente que firma al mes siguiente cree que compró el precio viejo.
  • A qué queda sujeta. Disponibilidad del equipo en la fecha de entrega, y cualquier condición que no dependa de ti.
  • Dónde vive. En el cuerpo del documento que se firma, no en el correo que lo acompaña: lo que se firma es el PDF, y el correo no viaja con él.

Y una cosa que conviene no hacer: poner el plazo sólo en el asunto del WhatsApp. El mensaje que acompaña la liga no forma parte del documento firmado; el acuse de auditoría guarda la hora, la IP, el dispositivo y la huella SHA-256 del archivo, no el texto del mensaje. Qué trae ese acuse está en qué es un acuse de auditoría, y cualquiera lo comprueba en /verificar sin cuenta.

Si ya mandaste y te arrepentiste

Mientras nadie haya aceptado, se puede retirar: el artículo 1808 tiene la oferta por no hecha si la retira su autor y el destinatario recibe la retractación antes que la oferta, y en la práctica lo que se hace es cancelar la liga antes de que la abran. Cómo se cancela y qué queda registrado está en cómo se cancela una liga de firma que ya mandaste. Después de la firma, el camino es otro: me arrepentí después de firmar en línea.

Qué pasa si el firmante cambió de número o de correo entre el envío y la firma está en qué pasa si el firmante ya no tiene ese correo o ese número, y cómo se controla el vencimiento de los contratos ya firmados —que es otro reloj más—, en control de vigencias y renovaciones de contratos. Para la renta de equipo, el documento donde vive el plazo suele ser la cotización, y el que va detrás, el contrato de renta de maquinaria y equipo con su acta de entrega y devolución. Mandar los dos en el mismo envío está explicado en pagaré y contrato de renta en el mismo envío. Son diez documentos gratis sin tarjeta desde tu cuenta.

De dónde salen las citas

Preguntas frecuentes

¿Puedo elegir en cuántos días vence la liga de firma?

En SignSolú no: la liga caduca a los tres meses del último envío si el documento no se completó, y cada reenvío renueva ese plazo. Cuando faltan catorce días o menos, el documento pendiente lo avisa en el tablero. El plazo que sí eliges es el del documento: una línea en el texto que diga hasta cuándo sostienes la propuesta.

¿Qué pasa si no pongo ningún plazo en la cotización?

No quedas libre de inmediato. El artículo 1806 del Código Civil Federal deja ligado al autor de una oferta hecha a persona no presente durante tres días, más el tiempo necesario para la ida y vuelta regular del correo. Ese segundo tramo hoy no tiene una medida clara en un correo electrónico, y por eso conviene escribir una fecha.

¿El plazo me obliga a mí o al cliente?

A ti. El artículo 1804 dice que quien propone fijando un plazo para aceptar queda ligado por su oferta hasta que el plazo expire. El cliente no está obligado a nada mientras no acepte; lo que el plazo hace es impedirte retirar la propuesta antes de esa fecha.

¿Y si el cliente acepta pero pide un cambio?

Entonces no hay aceptación. El artículo 1810 deja libre al proponente cuando la respuesta importa una modificación de la primera, y esa respuesta se considera una propuesta nueva. El plazo original se acaba ahí y el que tiene que contestar eres tú.

¿Conviene poner treinta días para darle tiempo al cliente?

Casi nunca. El plazo largo te amarra treinta días a un precio que puede cambiar, y los números de firma no lo justifican: en cuatro clientes que mandan a firmar desde el mostrador, entre mayo y septiembre de 2026, la mediana entre el envío y la firma fue de veinticinco minutos a una hora con un firmante, y de veintitrés horas con dos. Lo que mueve la firma es el número de firmantes y los recordatorios, no el plazo.

¿Dónde escribo el plazo para que cuente?

En el cuerpo del documento que se firma. El mensaje de WhatsApp o el correo que acompañan la liga no forman parte del archivo firmado, y el acuse de auditoría guarda la hora, la IP, el dispositivo y la huella del documento, no el texto del mensaje. Esto no es asesoría legal: para tu caso concreto consulta a tu abogado.

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