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Renta de equipo

Renta de equipo médico a una clínica: qué tiene que decir el contrato

Basada en Ley General de Salud, arts. 194 fr. II, 198, 200 Bis, 262 fr. I y 376 · Revisada en noviembre de 2026

8 min de lectura

Tiene que decir cuatro cosas que un contrato de maquinaria no dice, y las cuatro salen de la Ley General de Salud. El artículo 262, fracción I, llama equipo médico a los aparatos, accesorios e instrumental destinados a la atención médica, quirúrgica o a procedimientos de exploración, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación, y los mete en la categoría de dispositivos médicos. El artículo 194, fracción II, sujeta a control sanitario el proceso, el uso, el mantenimiento, la importación, la exportación y la disposición final de esos dispositivos. El artículo 376 exige registro sanitario para los dispositivos médicos, con excepción de los determinados como de bajo riesgo. Y el artículo 198, fracción IV, exige autorización sanitaria a los establecimientos que utilizan fuentes de radiación para fines médicos o de diagnóstico. El contrato tiene que decir quién responde por cada una.

La plantilla de maquinaria y el ultrasonido

Una empresa que renta equipo arranca con un contrato de renta de maquinaria: identifica el bien, fija la renta y el plazo, pide un pagaré de garantía y pone la cláusula de devolución. Funciona para una revolvedora, para un montacargas y para una planta de luz.

El día que el cliente es una clínica y el bien es un ultrasonido, un monitor de signos vitales o una lámpara quirúrgica, ese contrato sigue siendo válido y sigue siendo insuficiente. Le faltan cuatro cláusulas, y todas vienen de la misma ley.

Primero: lo que la ley llama equipo médico

El artículo 262 de la Ley General de Salud define los dispositivos médicos en siete fracciones, y la primera es la del caso: equipo médico, los aparatos, accesorios e instrumental para uso específico, destinados a la atención médica, quirúrgica o a procedimientos de exploración, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de pacientes, así como aquellos para efectuar actividades de investigación biomédica.

Las otras fracciones cubren prótesis, órtesis y ayudas funcionales; agentes de diagnóstico; insumos de uso odontológico; materiales quirúrgicos y de curación; productos higiénicos; y los demás insumos que se consideren para ese uso y sean evaluados y reconocidos conforme al Reglamento de Insumos para la Salud.

Esa clasificación es el punto de partida, porque lo que sigue sólo aplica a lo que cae ahí. Una silla de espera o un aire acondicionado instalados en la misma clínica no son dispositivos médicos, y se rentan como cualquier mueble: lo que decide eso está en la máquina instalada en la planta.

Segundo: el uso y el mantenimiento están bajo control sanitario

Esta es la frase que cambia el contrato y casi nadie la cita. El artículo 194 define el control sanitario como el conjunto de acciones de orientación, educación, muestreo, verificación y, en su caso, aplicación de medidas de seguridad, y luego dice a qué se aplica. Su fracción II: proceso, uso, mantenimiento, importación, exportación y disposición final de dispositivos médicos. Esa fracción fue reformada y publicada en el Diario Oficial el 10 de mayo de 2023.

Léela despacio: no dice sólo fabricación e importación. Dice uso y dice mantenimiento. Las dos cosas que en un contrato de renta hacen el arrendatario y el arrendador, respectivamente, están sujetas a control sanitario.

En la práctica eso convierte el renglón de mantenimiento, que en un contrato de maquinaria es una discusión de costos, en una obligación con una autoridad de por medio. Y hace que la bitácora de mantenimiento deje de ser un papel interno: es la evidencia de que ese mantenimiento se hizo.

Los tres articulos de la Ley General de Salud que cambian el contrato de renta de equipo medico: el articulo 262 fraccion I define el equipo medico como dispositivo medico, el articulo 194 fraccion II pone el uso y el mantenimiento de los dispositivos medicos bajo control sanitario, y el articulo 376 exige registro sanitario para los dispositivos medicos salvo los determinados como de bajo riesgo
Tres artículos. El del medio es el que convierte el mantenimiento en una obligación frente a una autoridad.

Tercero: el registro sanitario del equipo

El artículo 376 dice que requieren registro sanitario los medicamentos, los estupefacientes, las substancias psicotrópicas y los productos que los contengan, los dispositivos médicos con excepción de aquellos determinados como de bajo riesgo y que no requieran registro sanitario por la autoridad sanitaria, así como los plaguicidas, nutrientes vegetales y substancias tóxicas o peligrosas.

El mismo artículo agrega que el registro puede prorrogarse por plazos de diez años a solicitud de la persona interesada, y que si no se solicita la prórroga en el plazo establecido, o si se cambia o modifica el producto o el fabricante de materia prima sin autorización previa, la autoridad procede a la cancelación del registro.

Para quien renta, de ahí salen dos cláusulas. Una: declarar si el equipo tiene registro sanitario y entregar copia al arrendatario, o declarar expresamente que es de bajo riesgo y no lo requiere. Dos: avisar si el registro se cancela o se vence durante el plazo del contrato, porque la clínica se queda usando un equipo sin registro y eso no es un problema del arrendador solamente.

Cuarto: la autorización del establecimiento, que no es tuya

Aquí conviene separar con cuidado lo que le toca a cada uno. El artículo 198 exige autorización sanitaria a los establecimientos dedicados, entre otras cosas, a la utilización de fuentes de radiación para fines médicos o de diagnóstico (fracción IV) y a los establecimientos en que se practiquen actos quirúrgicos u obstétricos y los que presten servicios de hemodiálisis (fracción V). La solicitud debe presentarse antes de iniciar actividades.

Y el artículo 200 Bis dice que los establecimientos que no requieran autorización sanitaria, y que la Secretaría de Salud determine mediante acuerdo, deberán dar aviso de funcionamiento por lo menos treinta días antes de iniciar operaciones, con el nombre y domicilio del propietario, el domicilio del establecimiento, los procesos y líneas de productos, una declaración bajo protesta de decir verdad de que se cumplen los requisitos aplicables, la clave de la actividad y el número de cédula profesional del responsable sanitario, en su caso.

Esas obligaciones son del establecimiento, es decir de la clínica, no del arrendador. Pero el arrendador tiene un interés directo en que existan, porque un equipo de rayos instalado en una clínica sin autorización es un equipo que la autoridad puede inmovilizar. La cláusula útil no es una garantía del arrendador: es una declaración de la clínica de que tiene su autorización o su aviso, y el compromiso de exhibirlos.

Las cuatro clausulas que separan un contrato de equipo medico de uno de maquinaria: quien tiene el registro sanitario del equipo y entrega copia, porque el articulo 376 lo exige para los dispositivos medicos salvo los de bajo riesgo; quien hace el mantenimiento y guarda la bitacora, porque el articulo 194 fraccion II pone el uso y el mantenimiento bajo control sanitario; quien es el responsable sanitario del establecimiento y con que cedula profesional, por el articulo 200 Bis fraccion VI; y si el equipo usa fuentes de radiacion, que la clinica tenga su autorizacion sanitaria por el articulo 198 fraccion IV
Cuatro cláusulas. Dos son del arrendador y dos son declaraciones de la clínica.

El contrato, renglón por renglón

RenglónEn renta de maquinariaEn renta de equipo médico
Identificación del bienMarca, modelo, número de serieLo mismo, más el número de registro sanitario o la declaración de bajo riesgo (art. 376)
MantenimientoPreventivo del arrendador, correctivo según causaLo mismo, más bitácora firmada: el uso y el mantenimiento están bajo control sanitario (art. 194, fr. II)
Capacitación al personalOpcionalEntrega de instructivos y capacitación documentada: el uso es lo que se verifica
Autorización del establecimientoNo aplicaDeclaración de la clínica de que tiene su autorización (art. 198) o su aviso de funcionamiento (art. 200 Bis)
Responsable sanitarioNo aplicaNombre y cédula profesional, porque el aviso lo pide (art. 200 Bis, fr. VI)
Fuentes de radiaciónNo aplicaSi el equipo las usa, la autorización de la fracción IV del art. 198 es requisito previo
Disposición finalSe devuelve el bienEstá bajo control sanitario: el contrato dice quién la hace y cómo se acredita (art. 194, fr. II)
GarantíaPagaré de garantíaEl mismo, con el valor del equipo acreditado en factura
La tabla compara cláusulas de contrato, no obligaciones regulatorias. Las obligaciones de registro, autorización y aviso las impone la Ley General de Salud a quien ella señala, y un contrato no las traslada.

El formato base, con la identificación del bien, la renta, el plazo y la devolución ya escritos, está en el contrato de renta de maquinaria y equipo. Lo que se le agrega para equipo médico son las cuatro cláusulas de arriba, y una entrega documentada: el acta de entrega del equipo con fotos y el formato en el acta de entrega y devolución de equipo.

La garantía, igual que en cualquier renta

El equipo médico es caro y la garantía se documenta igual: con un pagaré, no con una hipoteca ni con un depósito que nadie quiere dar. Cómo se usa sin prometer de más está en el pagaré de garantía en renta de equipo, el formato en el pagaré de garantía para renta de equipo, y quién puede avalarlo en el aval del pagaré en renta de equipo.

Y la retención, que sigue la misma regla que la maquinaria

Un equipo médico es un bien mueble, así que la retención del diez por ciento de ISR del capítulo de bienes inmuebles no lo alcanza, y la de IVA sí. El razonamiento completo, con el artículo y el reglamento, está en la renta de maquinaria y la retención de ISR o de IVA.

Lo que la clínica firma del otro lado

Vale la pena conocerlo porque el contrato de renta no vive solo. Una clínica firma consentimientos informados con cada paciente, y lo que esos deben decir está en el consentimiento informado según la NOM-004; el caso del dentista, en el consentimiento informado en cada tratamiento. Si el equipo se usa con pacientes, el consentimiento menciona el procedimiento, no la marca del aparato.

También firma con sus proveedores de servicios y con su personal. El contrato de servicios está en el contrato de prestación de servicios, y la confidencialidad del personal que maneja expedientes, en el acuerdo de confidencialidad y en el acuerdo de confidencialidad en línea.

Firmarlo el día de la instalación

La instalación de un equipo médico se agenda con semanas de anticipación y el contrato se firma el mismo día, con el técnico esperando. Mandarlo por liga resuelve eso y no cambia nada de lo legal: el artículo 1803, fracción I, del Código Civil Federal admite que el consentimiento se exprese por medios electrónicos, y el artículo 1298-A del Código de Comercio valora el mensaje de datos primordialmente por la fiabilidad del método con que fue generado, archivado, comunicado o conservado.

Con SignSolú el contrato, el acta de entrega y la bitácora de mantenimiento salen por WhatsApp desde tu número o por correo, el responsable de la clínica firma desde su teléfono sin abrir cuenta ni pagar, y el acuse guarda hora, dirección IP, dispositivo y la huella SHA-256 del archivo. En un expediente que una autoridad sanitaria puede pedir, esa fecha cierta es justo lo que vale: cualquiera comprueba el documento en la página de verificación, sin cuenta. El detalle del acuse está en qué es un acuse de auditoría, el flujo en cómo funciona, las dudas de validez en las preguntas legales frecuentes y los formatos mexicanos en las plantillas. El plan gratis son 10 documentos sin caducidad y sin tarjeta.

Si firma un apoderado de la clínica, conviene revisar la firma electrónica de personas morales y, cuando la clínica cambió de representante, si vale el contrato firmado con un poder revocado.

De dónde salen las citas

Preguntas frecuentes

¿Un ultrasonido se renta con el mismo contrato que una revolvedora?

Con la misma base, pero no igual. El artículo 262, fracción I, de la Ley General de Salud llama equipo médico a los aparatos destinados a la atención médica o a procedimientos de exploración, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación, y eso los vuelve dispositivos médicos, con las obligaciones que siguen.

¿Por qué importa quién hace el mantenimiento?

Porque la fracción II del artículo 194 sujeta a control sanitario el proceso, el uso, el mantenimiento, la importación, la exportación y la disposición final de los dispositivos médicos. El mantenimiento deja de ser sólo un costo y se vuelve algo que hay que poder acreditar.

¿Todo equipo médico necesita registro sanitario?

El artículo 376 lo exige para los dispositivos médicos con excepción de aquellos determinados como de bajo riesgo y que no requieran registro por la autoridad sanitaria. Por eso el contrato debe decir cuál de los dos casos es, con el número de registro o la declaración de bajo riesgo.

¿Quién necesita la autorización sanitaria, el que renta o la clínica?

La clínica. El artículo 198 exige autorización sanitaria a los establecimientos, entre ellos los que utilizan fuentes de radiación para fines médicos o de diagnóstico y los que practican actos quirúrgicos u obstétricos. El arrendador no la obtiene por el arrendatario, pero sí le conviene pedir que la exhiba.

¿Qué es el aviso de funcionamiento y a quién le toca?

Al establecimiento. El artículo 200 Bis obliga a dar aviso de funcionamiento a los establecimientos que no requieren autorización sanitaria y que la Secretaría de Salud determine por acuerdo, por lo menos treinta días antes de iniciar operaciones, con los datos que ese artículo lista, incluido el número de cédula profesional del responsable sanitario en su caso.

¿La renta de equipo médico lleva retención de ISR?

La del diez por ciento, no: vive en el capítulo de la Ley del Impuesto sobre la Renta que se titula bienes inmuebles, y un equipo médico es un mueble. La retención de IVA sí aplica cuando el arrendador es persona física. El razonamiento completo está en la pieza sobre retenciones en la renta de maquinaria.

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